Los hijos del empresario

Familia

Consejos que te ayudarán a equilibrar tu trabajo y tu vida familiar

Sin lugar a dudas el tema de los hijos es parte fundamental de la vida de la mayoría de personas. Si bien por un lado los padres se llenan de felicidad y satisfacciones, también las preocupaciones, el estrés y la angustia se hacen presentes de manera más regular y si a esto le añades tu faceta de empresario (a) puede ser que haya días en los que quieras salir corriendo, así es que aquí te damos algunos consejos que pueden llegar a servirte para equilibrar tu vida empresarial y familiar y sobre todo poder transmitirles lo importante que es para ti tu empresa siempre pensando en ellos y para ellos y que al mismo tiempo ellos lo valoren y le otorguen la misma importancia que tu.

  • Cuando tengas ganas de abandonar en ciertas situaciones siempre piensa en ellos y seguro que continuarás, primero porque son tu responsabilidad máxima y hay que mantenerlos y segundo porque si la empresa marcha bien, será probablemente su mejor herencia.
  • Cada día que pasa sin haber estado con tus hijos es un tiempo que ya no vuelve, este es un buen motivo para que gestiones mejor tu tiempo en la empresa.
  • La amistad de tu hijos no se compra, se gana con tu entrega diaria por ellos.
  • El exceso de regalos, en vez de ayudar a tus hijos los atonta, les hace caprichosos y les impide valorar las cosas. No cometas este error.
  • No le compres un coche a tu hijo hasta que el o ella puedan pagarse de su bolsillo (fruto de su trabajo) por lo menos la gasolina y el seguro. Anticipar ese momento daña en lo más profundo su criterio de valoración.
  • Si has edificado la amistad con tu hijo (a) a base de obsequios te decimos que lo único que has construido no es una amistad, es una ilusión que desaparecerá en el primer instante en el que no le consientas algún capricho, de esta manera la relación se convierte en un continuo asalto por obtener obsequios entre más costosos mejor para presumir con los amigos y sabe que a la primera rabieta cederás.
  • Un chico con dinero atrae a personas y posibilidades a edades en las que no se saben calibrar los efectos de sus acciones.
  • Un hijo al que se le consiente todo acaba por adorar no a sus padres, sino a la cartera de éstos.
  • Es un trabajo arduo reconquistar a un hijo cuando no se le prestó la atención adecuada a su debido tiempo y momento. Interésate, conócelo, vívelo, logra que confíe en ti y confía en él.
  • El trato con sus propios hermanos es escuela de diálogo y de solidaridad, es por esto que te aconsejamos que se les haga heredar la ropa o compartir juguetes por ejemplo para que entiendan el verdadero significado de compartir.
  • La vida es un esfuerzo permanente. Intentar que los hijos no participen en esa lucha o poner barreras para que se incorporen lo más tarde posible, en vez de ayudarlos y protegerlos, es un daño terrible. Aristóteles señalaba que es conveniente que la gente joven adquiera hábitos operativos que les permitan enfrentarse eficazmente a las dificultades. Antes o después tendrán que hacerlo.
  • Si los hijos se incorporan a la empresa, vale la pena que lo hagan desde abajo, desde los primeros escalones. Entrar por la puerta grande tiene dos inconvenientes: el primero es que estarán inclinados a considerar que todo les está permitido o que todo lo hacen bien; el segundo que el personal que lleve ya tiempo trabajando para ti se desmotive al darse cuenta que tu hijo (a) se adelanta solo por el simple hecho de ser hijo (a) del dueño.
  • La mejor herencia es la capacidad de trabajar. Enséñalo a enfrentarse a los problemas y situaciones con valor. Enséñale que esta permitido caerse pero que es un deber levantarse.
  • Educar en la libertad es enseñar a pensar, a elegir las cosas correctas.
  • No les impongas TUS metas. Ellos deben edificar las SUYAS, de lo contrario criarás hijos infelices y con un profundo resentimiento hacia ti.
  • No los compares con los hijos de tus vecinos o amistades, esto les creará confusión y frustración y más si se encuentran en edades tempranas. Cada persona tiene sus cualidades y defectos, enséñale a conocer lo mejor que tiene y comunícaselo.
  • Limítales el dinero. Como buen empresario enséñale a gestionar sus gastos en base a un presupuesto. Una educación financiera a edades tempranas le ayudará a convertirse en un adulto financieramente inteligente.
  • El dinero se acaba por lo general en la segunda o tercera generación de la empresa. Lo que queda es el ejemplo y es ahí donde deben esforzarse los emprendedores-padres.
  • Sé discreto con tus hijos. Si la empresa va muy bien por lo regular son dados a comunicarlo con sus amistades y conocidos y si las cosas van mal puedes provocarles angustias y sufrimientos. Mantén siempre un balance con esto.

“Para que una empresa sea exitosa, primero debe ser exitosa como familia”.
César Dabián

  • Evita hablar de trabajo al estar con ellos, si lo haces se sentirán desplazados y poco apreciados por ti. Valora y vive tu momento como padre o madre al llegar a casa con ellos, deja afuera el traje de empresario (a).

Mas que tener una empresa exitosa, es tener una vida personal y familiar en balance ya que es tu pilar emocional, tu fuerza y por quien imprimes tus esfuerzos día con día.

Emprendiendo

4 comentarios en “Los hijos del empresario

  1. Muy buen tema, para reflexión de los padres empresarios, pero para que el dinero no se termine en la 2da., o 3ra., generación hay que trabajar con los hijos desde su infancia, sin presumir, con el ejemplo, practicando lo que se predica, con amor, con responsabilidad.

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