La tensión creativa: el malestar que nos jala a hacer grandes cosas

Todos hemos experimentado ese fenómeno llamado tensión. Lo ligamos al estrés emocional y lo vivimos como una manifestación física. Los músculos se contraen y muchos podemos sentir como la espalda o el cuello se vuelven rígidos. Cuando el factor estresante cesa la sensación de tensión desaparece. Un alivio ¿verdad?

Pero qué sucede cuando la tensión es positiva… cuando los factores estresantes provocan acción y movimiento, generando así progreso.

La tensión creativa es una percepción psicológica y emocional. Es esa molestia que existe cuando la posición actual no es satisfactoria. La tensión creativa es ese enfado con uno mismo y con las circunstancias que nos rodean, cuando lo que somos no compagina (no hace match), con la visión que tenemos de nuestra vida y de nuestro ser.

La capacidad de identificar esa sensación, que a veces se manifiesta en tristeza y a veces es un constante enojo, como tensión creativa, va a permitir a ciertas personas, a aquellas con una convicción y seguridad en sí mismos, alcanzar grandes cosas, porque esa tensión los va a “jalar” para convertir su visión en realidad.

Tres elementos para aprovechar la tensión creativa

Todos experimentamos este tipo de tensión, pero necesitamos tener ciertas capacidades para poder aprovechar la fuerza con la que nos puede “jalar” a cumplir nuestra visión.

La primera de esas capacidades es el coraje para atreverse a salir del estado en el que nos encontramos ahora y permitirle a esta fuerza comenzar a movernos hacia nuestros objetivos. Debemos de empuñar la navaja con determinación para cortar las ataduras que le impiden a esta tensión atraernos hacia nuestra meta.

En segundo lugar debemos de contar con la inteligencia y desarrollar las capacidades técnicas para hacer el salto. No se puede llegar al otro lado del precipicio sólo con esa fuerza “jalándonos”. Hay que saber construir los puentes y como ingenieros de nuestro propio destino saber aprovechar la tensión.

Finalmente hay que aprender a vivir con ella. Una vez reconocida la primera vez, la tensión creativa continuará todos los días en nuestra vida, aunque con menor urgencia seguirá atrayéndonos para sacar adelante todos nuestros proyectos.

La tensión es como la sed, se sacia una vez pero en poco tiempo volverá, porque como el agua, el progreso es fundamental para la vida.

El emprendedor y la tensión creativa

Los emprendedores son las personas que mejor deben de saber dominar esta fuerza psicológica y emocional. Son ellos quienes descubren que el mundo no es tan genial como podría ser o que su vida puede ser mejor y más productiva si se animan a hacer el cambio.

Renunciar a un empleo poco satisfactorio o decidirse a mejorar la operación en el negocio son un ejemplo del tipo de ataduras que los emprendedores deben cortar. Aprender sobre tu industria y formar un buen equipo de trabajo son las formas en las que se pueden preparar para dar el salto y aprovechar la fuerza de “jale” para alcanzar al máximo tu potencial.

Lic. Juan Esteban Sánchez Rodríguez
Tutor de Negocios en el Centro de Innovación y Liderazgo Emprendedor del
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) Campus Hidalgo.
Director General de Galería 24

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