Los tres pilares del liderazgo (Parte 2 de 3)

SEGUNDO PILAR

continúa…  ACCIÓN: La acción se compone de pasión y disciplina, vamos a explicar ambas para que nos quede perfectamente claro qué es lo que mueve a los líderes a hacer que las cosas verdaderamente sucedan.

Pasión: Voy a iniciar con una pequeña historia que encuadra muy bien lo que significa pasión: Se encontraba en una noche muy fría y lluviosa, cerca de un pantano, una pequeña luciérnaga que, junto con las estrellas, era la única que emitía una hermosa luz a su alrededor. Esta energía era percibida por los pocos seres que se encontraban a su paso. La pequeña luciérnaga, por ser hembra, carecía de alitas así que se desplazaba sólo con la ayuda de sus rechonchas patas, que para ella eran más que suficientes para crear todas las cosas con las que soñaba. Se encontraba cerca de esa luciérnaga una serpiente, que distinguiéndola por su gran brillo intentó seguirla, hecho del que se percató nuestra brillante amiguita, quien usó todas sus fuerzas para huir de este feroz animal. Un día escapó y un día la siguió la serpiente; dos días huyó y durante dos días fue acosada por este gran depredador; tres días más intentó huir la luciérnaga hasta que ya no pudo más, se encontraba agotada físicamente, así que se detuvo un instante para recuperar el aliento, instante que aprovechó la serpiente para cercarla. Antes de que la serpiente intentara devorarla, la luciérnaga la detuvo con estas palabras: –Espera, espera, quiero hacerte unas preguntas-; –¿Qué es lo que quieres saber?– dijo la serpiente; –Sólo tres cosas– contestó la luciérnaga; –Está bien– dijo la serpiente, –no acostumbro a contestar nunca una pregunta, pero sólo lo hago porque te voy a devorar ¿Qué quieres saber?-. Así que la luciérnaga le preguntó: –¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?-; –No– dijo la serpiente; –¿Te he hecho yo algún mal?-; –No– respondió la serpiente; –Entonces– continuó la luciérnaga –¿Por qué quieres comerme?-. Y, entonces, musitó la serpiente: –¡Porque no soporto verte brillar!-. Esta última respuesta fue suficiente para que la serpiente se distrajera pensando en lo mucho que odiaba a la luciérnaga, en lugar de enfocarse en satisfacer su apetito. Así que nuestra brillante amiga aprovechó poderosamente esos segundos para apagar su lucecita y escabullirse de la serpiente. Una vez lejos y a salvo, la luciérnaga volvió a encender su lucecita y continuó su camino emitiendo una gran energía a su alrededor.

Las personas con pasión tienen un fuego interno tan poderoso que todos los que se encuentran a su alrededor lo perciben. Todo lo que hacen, absolutamente todo, les provoca emoción y aprovechan siempre la magia del momento. Son como las luciérnagas que siempre brillan. En una ocasión tuve la suerte de entablar una conversación, que más bien aproveché para preguntar, con un hombre ya mayor y forrado de billete, un millonario. Lo que más me llamó la atención era la energía que a sus 83 años tenía y que él mismo describió como la energía de un trompo. Me contó que ese era uno de sus más grandes secretos: “la emoción con la que hacía todas las cosas”. Me comentó que desde muy joven tuvo siempre un gran entusiasmo por ver materializados sus sueños; que esa energía de un trompo era lo que lo aventaba muy temprano por las mañana de la cama; que no estaba dispuesto a perder un solo segundo de su vida; y que quería aprovechar todo, absolutamente todo su tiempo en lograr su objetivo. También me dijo que él siempre se encontraba contento ¿El secreto? Siempre hacía lo que le gustaba y  lo que le gustaba era lo que le generaba dinero. Lo que le creó esa gran pasión desde muy joven fue, primero, mirar dentro de su corazón y descubrir qué era lo que más anhelaba hacer en la vida; segundo, descubrir en qué era sumamente talentoso; y, tercero, usar ese talento para lograr su más grande anhelo. El haber conjugado anhelo y talento le trajo mucha pasión a su vida; siempre se sintió un creador; y el resultado fue sensacional.

Disciplina: ¿Qué resultados obtenemos cuando deseamos con todo nuestro corazón realizar un sueño? A veces es tanto nuestro entusiasmo, que usamos nuestra energía en platicarle a los demás nuestros proyectos, tanto, que se nos acaba el día, y al llegar la noche, descubrimos que no hicimos absolutamente nada por alcanzar nuestra meta ¿Te ha sucedido? La diferencia entre las personas que logran sus metas y aquellas que sólo sueñan con lograrlas se encuentra en esta poderosa herramienta: *DISCIPLINA*. Para lograr desarrollar, de una mejor manera, la disciplina establece prioridades en tu vida ¿Cómo puedes hacer esto? Toma una hoja y traza una línea vertical y una línea horizontal por la parte de en medio, hasta que tengas cuatro espacios en los que escribirás lo siguiente (es muy importante que esto lo hagas una vez a la semana, de preferencia el domingo por la tarde, la disciplina empieza con una decisión):

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Usando esta herramienta te convertirás en una persona mucho más disciplinada. Y conforme pasan los días y las semanas descubrirás que la disciplina ya es un hábito en tu vida. Pero recuerda que la decisión de convertirte en una persona disciplinada depende de ti. La acción es resultado de la pasión y la disciplina.

Nuria J. Álvarez

Autora de Quiero Ser Líder ¿Qué Hago? www.ansup.com

Quiero Ser Networker ¿Qué Hago? www.ansup.com/networker.php

Twitter: nuriajalvarez

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