¿Niños líderes o niños víctimas?

Los primeros años de vida de un niño son determinantes para su sano desarrollo espiritual, mental, físico y emocional. Las personas que más influenciamos en estos pequeñines somos los padres, los hermanos, los maestros y los amigos, pero el lugar donde se encuentra la mayor parte del día un niño es en casa, con mamá y papá o, por lo menos, así debería ser. Existen muchas maneras de demostrarles a tus hijos cuanto los amas y de enseñarles a convertirse en seres autónomos, responsables, sanos y serviciales.

Primero.- Aprende a amarte y respetarte. Se consciente que eres un ser único, especial e irrepetible, que tienes una gran valía por el simple hecho de existir. Observa por la noche las estrellas y aprende que eres parte de ellas, que eres resultado del polvo de una estrella sorprendente, un ser mágico y espiritual viviendo una experiencia humana. Cuando tienes una sana autoestima, es mucho más fácil llenar de amor y retroalimentar a esos pequeños seres mágicos (tus hijos) ¿Cómo?

1. Abrázalos y diles cuánto los amas, recuérdales constantemente con hechos y con palabras lo grandes que son. Ocúpate de que entiendan desde pequeñitos que son valiosos por el hecho de encontrarse aquí.  Demuéstrales con tiempo, hechos y palabras tu aprecio sincero. Cree en ellos, no los repruebes. Cambia tus palabras de negativas a positivas, ejemplos:

  • “No puedes” por “inténtalo” o “yo sé que sí puedes”
  • “No sabes” por “muy pronto aprenderás”
  • “No corras” por “ve más despacio”
  • “No entiendes” por “vamos a encontrar la manera de que esto quede claro” o “eres muy capaz”
  • “No cargues todos los platos, que se te van a caer” por “hijo ¿Verdad que tú también crees que sería más fácil si llevaras los platos de tres en tres? Así, te sentirás más seguro”
  • “Te lo dije” por “aprendiste una muy buena lección”
  • “Te vas a caer” por “confío en ti y en tus decisiones, diviértete”
  • “Que tonto eres” por “yo sé que tú tienes una gran capacidad de aprendizaje ¿Qué te parece si repasamos esto con más calma?”

Tus hijos confían plenamente en ti, tanto, que si tú le dices a un niño: “No corras que te vas a caer” estás haciendo una declaración, misma que le provocará inseguridad, dudará de sí mismo y acabará creyendo tus palabras. El niño no se cayó porque corrió, se cayó porque tú se lo dijiste ¡Lo afirmaste! Sí, lo hiciste con cuatro sencillas palabras: “te vas a caer”. Para que tu hijo adquiera seguridad es necesario que le des libertad a la hora de tomar sus propias decisiones como: Escoger la ropa que va a usar, escoger el platillo que va a comer en una fiesta, el cuaderno que va a usar, el color que van a tener las paredes de su cuarto, los juegos que va jugar, etc.

2. Entiende que todos somos completamente diferentes y que tu hijo tiene su propia personalidad. Posiblemente se parece a ti, pero a lo mejor es completamente distinto. Averigua o ayúdalo a descubrir desde pequeñito qué es aquello que verdaderamente le gusta hacer, para qué tiene más facilidad, qué le apasiona. Dale la libertad de ser él mismo. Motívalo a desarrollar sus talentos. Si le gusta dibujar y descubres que es muy bueno para la pintura, pregúntale sí le gustaría tomar clases de pintura, o cómprale material para que pinte en casa y desarrolle su talento. Escucha a tus hijos para saber qué les gusta hacer

3. Llévalos a la naturaleza: Un bosque, parque o jardín cerca de tu casa. Enséñales a respetar y a amar a todos los seres vivos. Dales su tiempo para divertirse (que corran, salten, rían, griten y jueguen intensamente) y para impregnarse de la energía del campo.

4. Elimina a la nana hipnotizadora (la televisión). Sí, que tus hijos en casa aprendan que el tiempo máximo de ver televisión por día es una hora y ese tiempo, además, estará disponible sólo si han terminado las labores de la escuela y de casa. En cuanto al intruso (la televisión), tendrás que empezar por dar tú el ejemplo, para que tus hijos te imiten.

5. Nunca golpees a tus hijos, tampoco les grites ni uses palabras hirientes. Si alguno de tus hijos hizo algo que no estuvo bien, primero:

  • Haz cinco respiraciones profundas para sentirte relajado al momento de tomar una decisión.
  • Siéntate frente a él, no te pares frente a él (ya que tu estatura es mucho mayor). Demuestra autoridad pero respétalo.
  • Escucha sus razones ¿Qué fue lo que lo hizo actuar de esa manera? ¿Cuáles fueron las consecuencias de sus actos y qué aprendió con lo que hizo?
  • Tomen juntos una decisión con respecto a la labor que realizará o dejará de realizar como consecuencia de su actuar. Como ejemplos: No ver televisión los próximos tres días, hacer una labor extra en casa como limpiar el jardín durante 2 sábados, etc.
  • Siempre respeta tu decisión, no le levantes el castigo antes de tiempo. Acuérdate que lo estás ayudando a ser una persona responsable.

Segundo.- Predica con el ejemplo. Recuerda que tú eres la persona que más influencia tiene en tus hijos, así que conviértete en una persona congruente. Respeta tus decisiones y ellos aprenderán a respetar las tuyas y las suyas. Si dices que vas a hacer una cosa, hazla. Así, ellos aprenderán a través de tu ejemplo a respetar sus propias decisiones. Siempre habla con la verdad, conviértete en una persona honesta, para que ellos aprendan a hacer lo mismo. Para un niño, la mejor manera de aprender es observando e imitando. Los niños, al igual que los adultos, entendemos mucho más cuando observamos algo que cuando escuchamos algo. Demuéstrales, con tu ejemplo, que lo más valioso que tiene el ser humano es su palabra.

Tercero.- Enséñales a que hagan las labores (escolares y de casa) que son de su responsabilidad, no las hagas tú por ellos. Asesóralos si tienen alguna duda o te piden ayuda, pero no intervengas más, hazles preguntas para que piensen y analicen la mejor manera de hacer las cosas, diles cuánto confías en ellos y expresa que sabes que son capaces de lograr resultados positivos. No trates de mejorar o componer los trabajos de hicieron tus hijos. Estás ahí para enseñarles a que resuelvan sus propios retos, no para resolvérselos. Dales una responsabilidad a cada uno dentro de las labores del hogar, además de que cada uno sepa y esté consciente que tiene la responsabilidad de mantener en orden su recámara. Que siempre sepan que tienen derechos (a que sus padres les den gran parte de su tiempo, a ser respetados, a ser bien tratados física y emocionalmente, a ser amados, a tener un trato digno, a jugar, a divertirse, a ser escuchados, a que sus opiniones sean tomadas en cuenta, a ir a la escuela, a aprender, a tener amigos, a tomar decisiones, a recibir sin tener que dar nada a cambio, a la salud, etc.) y obligaciones (a ayudar en las labores de casa; a hacer sus labores escolares al principio, en lugar de la final del día; a reconocer el esfuerzo que hacen sus padres para proveerles amor, tiempo, alimento, salud y educación; a cuidar su cuerpo haciendo ejercicio y con una alimentación sana; a no destruir su tiempo viendo la televisión; a respetar los horarios de casa; etc.). Hazte responsable de tu vida (asume la responsabilidad de tu actuar, deja de quejarte o hacerte la víctima) para que ellos se hagan responsables de la suya.

Cuarto.-  Foméntales desde pequeñitos el hábito del ejercicio, la alimentación sana (que incluya verduras, frutas y agua natural) y el hábito de la lectura (existe en la actualidad una gran cantidad de literatura para niños, aprovéchala y obsequia libros a tus hijos). Adivinaste: Tienes que convertirte en su ejemplo.

Quinto.- Aprende a dar a otros y a recibir de los demás un trato digno. Ten siempre una actitud mental positiva. Empápate de lectura de desarrollo personal y asiste a eventos culturales y de superación con toda tu familia para que crezcan en equipo.

Recuerda que estos pequeñitos tienen un gran mundo por delante, que necesitan un pequeño empujón positivo que los ayude a desarrollarse de forma sana y equilibrada. En tus manos está el que ellos decidan convertirse en adultos capaces de auto liderarse e impactar responsable y positivamente las vidas de quienes los rodean.

Nuria J. Álvarez

Autora de Quiero Ser Líder ¿Qué Hago? http://www.ansup.com

Quiero Ser Networker ¿Qué Hago? http://www.ansup.com/networker.php

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