Eliminar lo innecesario, reducir lo irrelevante, aumentar lo importante y crear lo valioso.

Eliminar, Reducir, Aumentar, Crear

Uno de los libros que más me han ayudado a comprender los procesos de innovación es La Estrategia del Océano Azul. Este fascinante libro describe la mejor manera de que tu empresa genere una oferta tan irresistible que tu competencia se haga irrelevante. Claro está que tratar de describir todo el contenido del libro sería privarlos de un auténtico placer intelectual al leerlo. Sin embargo, también me interesa que conozcan un poco de su contenido para que lo empiecen a aplicar y se animen a leerlo completo.

Habiendo dicho esto comencemos con su primer herramienta: la matriz ERAC (Eliminar, Reducir, Aumentar y Crear).

En La Estrategia del Océano Azul se distinguen dos partes principales mediante las cuales podemos clasificar un producto: su costo y su valor. Entre más bajo sea el costo de un producto (el dinero que pagamos por él, por ejemplo) es mejor. Por el otro lado, entre mayor valor entregue un producto mejor (aquí hay que aclarar que el valor es relativo, pero en eso profundizaremos en otro post).

Hacer productos baratos siempre parece una opción contradictoria a hacer productos de alto valor (piensa en los celulares ¿cuánto cuesta un iPhone en comparación a un Alcatel?) pero no tiene porque ser así.

El costo de un producto aumenta en función de su complejidad. Sin embargo, el valor no necesariamente aumenta entre más complejo sea un producto. El problema es que el valor es relativo. Por ejemplo, para un chico de preparatoria un iPhone entrega un alto valor porque lo sabe usar y lo empleará para muchas cosas, pero para una persona mayor que sabe poco de tecnología no es muy atractivo pagar $10,000 por un celular.

Lo anterior no significa que no podamos venderle un celular a una persona mayor, sólo que no el mismo celular. ¿Cómo podemos entonces pensar en la mejor oferta para esta persona? Es allí donde entra la matriz ERAC.

Nuestro ejemplo nos va a llevar a los extremos pero espero que ilustre bien la utilidad de esta herramienta.

Primero eliminemos ¿cuáles de las características que nuestro producto tiene actualmente no le sirven al nuevo mercado? Quizás nuestro cliente mayor no utilice mucho que digamos el Internet, entonces podríamos eliminar del diseño de nuestro teléfono la antena Wi-Fi, Bluetooth, las aplicaciones de navegación en internet y algo de su poder de procesamiento. Eso ya disminuye mucho los costos de producción.

Ahora reduzcamos ¿qué cosas de nuestro producto son poco importantes o podrían pasar a segundo termino? Quizás la cámara de fotos es algo que nuestro mercado pueda usar (a los abuelitos les encanta mostrar fotos de sus nietos), pero quizás podríamos quitarle las funciones que los confundirían más como apps de filtros y edición. Podríamos incluso simplificar su uso con un botón de acceso más directo. Podríamos reducir igual el número de apps pero continuar aprovechando la pantalla táctil grande y un organización más simplificada. Todo esto de nuevo puede ayudarnos a escoger una cámara mas sencilla y barata y reducir necesidad de baterías de larga duración.

Ahora aumentemos ¿qué cosas que ya tiene mi producto son valiosas para mi mercado y podrían pasar a un primer plano? El iPhone normal funciona más como centro de mensajes que como teléfono, quizás nuestro mercado de adultos mayores aprecie la vuelta del teléfono al rol protagónico. ¿Por qué no aumentar a nuestro iPhone para viejitos la presencia del teléfono con un teclado directo? ¿Las personas de mayor edad también tienen problemas para ver bien las pantallas pequeñas?  Y si la hacemos más grande con letras más grandes?

Llegó el momento de crear ¿qué elementos ignorados hasta el momento en nuestro producto original son útiles para el mercado? Qué tal si creamos una nueva función para el iPhone que les ayude a las personas mayores a recordar cuándo tomar sus medicamentos.

¿Después de todo esto que tenemos? Un nuevo celular con una pantalla táctil grande que facilite a los adultos mayores su lectura, sin conexión a internet o apps de mensajería pero con una interfaz más amable para las llamadas y para tomar fotos de los momentos familiares que además ayude a los adultos mayores a llevar un mejor control de su salud.

¿Suena muy descabellado? Quizás un poco porque ignora los standares de la industria de los celulares  (súper procesadores, fotos groseramente definidas, hiperconectividad) ¿Pero qué importa si es un diseño interesante que las personas mayores pueden encontrar realmente valioso?

Recuerda que lo importante de emprender no es inventar el producto de la más alta tecnología, es poner la tecnología y nuestra ideas al servicio de los demás… nuestros abuelos también se merecen buenos celulares que les sirvan a ellos.

Lic. Juan Esteban Sánchez Rodríguez

Tutor de Negocios en el Centro de Innovación y Liderazgo Emprendedor del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) Campus Hidalgo.

Director General de Galería 24

3 comentarios en “Eliminar lo innecesario, reducir lo irrelevante, aumentar lo importante y crear lo valioso.

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