¿Te seguirías a Ti mismo(a) como a un(a) Líder?

Categoría Liderazgo MaxComo dice Nuria J. Álvarez en su libro “Quiero Ser Líder ¿Qué Hago?”; y como reafirma Jhon C. Maxwell casi en cada libro que escribe, la fórmula adecuada para abordar el tema es:

Liderazgo = Servicio = Influencia

¿Te gustaría tener miles de seguidores? Y es que, he notado que la gente con hambre de reconocimiento confunde a los seguidores con los fans. Tal como lo oyes. En ese afán, deseo o ilusión por llamar la atención de la gente podemos perdernos. En esa llama que nos consume por llegar a ser “alguien en la vida” prostituimos el concepto de liderazgo ¿Conoces personas que añoran el aplauso de la multitud? Si quieres aplausos, quieres fans; y si quieres fans, entonces quizá prefieras ser un cantante, actor, músico, orador, político o cualquier cosa que se le parezca a una figura pública acosada por los medios de comunicación que es fotografiada, filmada, admirada e, incluso, idolatrada y adulada por otras personitas.

El liderazgo es cosa muy diferente. El liderazgo es “Servicio”. Tal como lo oyes. El(la) líder no necesariamente quiere seguidores, porque sabe que cada nuevo seguidor es una responsabilidad grande. Y si ese nuevo seguidor desea convertirse en un líder, entonces la responsabilidad es diez veces mayor. Sin embargo, el(la) líder nunca se niega a servir cuando es solicitad@ por quien sea que quiera seguirl@ (De otra forma NO sería un(a) Líder). El(la) líder predica con el ejemplo, guía, conduce, motiva, investiga, concede, apoya, trabaja, reflexiona, medita, decide y actúa. Pero, sobre todas las cosas, “Sirve” a su equipo. Es verdad que se vuelve buena noticia, pero sólo cuando su humildad le permite desprenderse de ese deseo egocentrista de ser admirad@. Es verdad que es aplaudid@, pero sólo cuando su humildad le permite desprenderse de su propio ego y repartir los créditos entre los miembros del equipo; cuando concede el reconocimiento de los logros a sus colaboradores y asume cualquier falla como únic@ responsable.

¿Te obedecerías a ti mism@? Si estás acostumbrad@ a pedir cualquier cosa por favor y dar las gracias siempre, entonces, probablemente la respuesta sea afirmativa. Recuerda que dar órdenes no es característico de un(a) líder, pero sí es característico de un(a) gerente. Aunque, sinceramente, si alguien llega a obedecer a un(a) gerente, seguramente sea porque hay un salario de por medio. Pero sólo un(a) líder es capaz de conseguir colaboración por convicción, por agradecimiento, por compromiso y por gusto. Por cierto, la diferencia en los resultados es abismal. El(la) gerente, si acaso, consigue completar trabajos apenas suficientemente bien hechos; mientras que el(la) líder, la mayor parte de las veces, consigue completar trabajos con resultados superiores y de manera extraordinaria.

¿Abrirías tu corazón a Ti mism@? Si practicas la edificación sinceramente y hablas bien de las personas cuando no están presentes, sabes escuchar atentamente con el corazón, y elogias públicamente a los miembros de tu equipo cuando se encuentran presentes, entonces, lo más seguro es que SÍ abrirías tu corazón a Ti mism@. Porque definitivamente eres una persona digna de confianza y esa es, precisamente, la condición para abrir tu corazón a alguien.

¿Te esforzarías más allá de lo que se te ha pedido en pro del equipo y de tu Líder (Que en este caso eres Tú mism@)?  Vamos a ser bien honestos, esto sólo puede ser respondido con un SÍ, si estás dispuest@ a:

  • Predicar con el ejemplo;
  • Hacerlo valientemente Tú primero;
  • Aprender para enseñar;
  • Estar consciente de que la gente No hace lo que le dices pero SÍ hace lo que “ve” que Tú haces;
  • Acercarte a los demás sin esperar que los demás se acerquen a Ti;
  • Cumplir todo lo que prometes y esforzarte al máximo por cumplir, incluso, lo que otros creen que has prometido;
  • Compartir absolutamente todos los logros;
  • Trabajar muy en especial para aquellos que te siguen y confían en Ti;
  • Guiar responsablemente a tu grupo;
  • Tomar decisiones arriesgadas e inteligentes para desarrollar la habilidad del cambio en Ti y en tus colaboradores;
  • Desarrollar a los interesados en crecer, entregarles tu tiempo y llevarlos hasta el nivel en que en este momento te encuentres “sin reservas”;
  • Felicitar a tus líderes cuando tomen decisiones responsablemente, aunque no hayan sido buenas;
  • Crecer ininterrumpidamente para poder llevar cada vez más lejos a tu organización;
  • Ceder tu liderazgo humildemente cuando algún alumno te supere o, incluso, cuando aparezca un Líder más grande que Tú dispuesto a entregar su cerebro y su alma en Pos del crecimiento de tu gente;
  • Amar a cada persona por lo que es; y
  • Seguir apostando, incansablemente, a que cada persona cerca de Ti dará lo mejor de sí mism@, aún cuando en el pasado hayas perdido la apuesta.

En lo personal, procuro hacerme estas preguntas en cada una de mis autoevaluaciones semanales, pues me ayudan tremendamente a mantenerme alejado de la soberbia. Ahora te comparto esta misma técnica con la esperanza de que a Ti también te pueda ayudar tanto como a mí. Y lo hago con todo mi corazón.

Osain Dabián

COACH EMPRESARIAL

http://www.osain.ansup.com

3 comentarios en “¿Te seguirías a Ti mismo(a) como a un(a) Líder?

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