El arte de las relaciones ¿Qué hacer para nutrir con gratos momentos tus relaciones personales?

Liderazgo y Recursos Humanos

Pintar un paisaje es un arte que se refleja en un hermoso cuadro que inspira, deleita, embellece y hasta un significado le da a la vida de otras personas. Lo mismo sucede con una bella melodía. Las hermosas notas musicales de una pieza de música clásica son alimento para el alma, transportándola a lugares mágicos y recreando vivencias que algunas veces habían quedado olvidadas en el baúl de los recuerdos, enaltece el corazón de las personas que la escuchan y crea momentos de gran alegría que se refleja en la sonrisa de cada uno de los seres vivos que están atentos a la melodía ¿Qué sucede con las relaciones? Hemos ido poco a poco perdiendo el enfoque de lo que significa verdaderamente convertirnos en artistas para crear relaciones sólidas, gratas y significativas con las personas que se encuentran a nuestro alrededor. Pensando quizá que eso no tiene chiste o creyendo tal vez que basta con cruzar sólo un par de palabras con quien está a nuestro alrededor será suficiente para llenar ¿Su ego o tu ego? ¿Qué necesitas o qué puedes hacer para usar el pincel y el lienzo como un artista para lograr comunicarte de manera positiva y crear relaciones constructivas con las personas que se encuentran a tu alrededor?

Empecemos por describir ¿Por qué las relaciones son un arte? Porque Tú le das un toque único, personal y tu propio estilo al trato con las personas.

¿Qué hacer para nutrir con gratos momentos las relaciones que tienes constantemente con las personas?

  1. Aprende a escuchar. Las personas están deseosas de ser escuchadas, de platicar sus triunfos, logros, retos o cualquier cosa (por más mínima que sea) por la que están pasando. Escuchar no significa oír. Significa estar atento y tratar de comprender realmente lo que la otra persona nos está tratando de decir. Significa no crear un juicio acerca de la opinión de nuestro interlocutor, ni soltarle un recetario o dictado de lo que piensas que aquella persona debería hacer. Significa ser sensible y solidario al sentimiento de la otra persona, festejar sus logros, comprender sus ideas y darle espacio para resolver sus retos. Sobre todo, entender perfectamente bien su punto de vista y mirarlo a los ojos cuando te habla.
  1. Aprende a apreciar y a valorar a las personas. Los seres humanos estamos deseosos de reconocimiento. Algunas veces queremos que los demás se den cuenta del valor que le damos a las cosas que hacemos, de los logros (grandes o pequeños) que hemos obtenido en el transcurso de nuestras vidas o de una tarea que estamos realizando actualmente. Dale valor a las cosas que hacen los otros. Felicítalos por el éxito que están teniendo, reconoce que lo que están haciendo realmente es algo bueno, valioso, digno de aplaudirse o de admirarse. Encuentra siempre algo positivo en tu interlocutor y haz que lo note y que resalte. Pudiera ser: “Siempre haces tu trabajo de manera excelente, tienes una linda sonrisa, quiero felicitarte porque estás haciendo grandes cosas, tu contribución es indispensable para obtener resultados positivos en esta área”. Permanece atento cuando la otra persona exprese algo, que entre líneas, lleve implícito el deseo de reconocimiento. Un ejemplo: “Por fin terminé este trabajo, después de dos semanas”. Aquí aprovecha la gran oportunidad para decir algo como: “Felicidades, sé que esta tarea requirió un gran esfuerzo de tu parte, pero sólo tú podías aportarle valor a este trabajo”. Otro ejemplo: “El año pasado viajé a Alemania, Francia, Canadá y Sudáfrica; disfruté mucho”. Aprovecha entonces ese gran momento para decirle: “¡Qué bien! Tú sí que sabes viajar, te tenías bien merecido ese viaje”.
  1. Aprende a creer. Aprende a creer en ti para que puedas creer entonces en las personas que se encuentran a tu alrededor. Una amiga una vez me comentó: – Cuando estudiaba en la Secundaria, un Profesor me dijo una vez: “Ponte de pie”. Y delante de todos mis compañeros me edificó por el gran esfuerzo que siempre estaba realizando. Me dijo las siguientes palabras: “Tú eres un perfume muy fino, eres como una esencia (un perfume concentrado) de gran valor.” – Esas palabras la han acompañado gran parte de su vida, y las mismas le ayudan a levantarse y sentirse más grande, siempre,  ante cualquier reto que se le presente. Esto, porque creyó en las palabras de su profesor ¿Cuántas personas habrán triunfado, vencido un reto o alcanzado un gran sueño porque alguien algún día creyó en ellas? Mira más allá de un rostro, atrévete a penetrar en el corazón de las personas y descubre lo que ellas aún no se han descubierto. Encuéntrales algo que sabes que es único y que si lo aprovechan, lograrán trascender. Encuéntralo y díselos.
  1. Aprende a reír con las personas. Una sonrisa brinda calidez, rompe el hielo y crea empatía con las personas. Algunas veces nos encontramos tan inmersos en la cotidianidad, que olvidamos disfrutar los pequeños y grandes momentos que la vida nos regala. Aprende a sonreír y a reír con las personas, pero nunca te rías de ellas, ni a solas, ni delante de otras. Si alguien expresó una palabra mal, no la uses para burlarte de él o ella ni para contagiar a los demás para que también se rían. Esto solamente creará sentimientos de rencor de esa persona hacia ti. Mejor, busca momentos gratos para crear sonrisas. Platica una anécdota graciosa, cuenta un chiste, haz algo gracioso, sonríe y contagia a los demás con tu sonrisa. Crea un bello marco para tu rostro y para las personas que están a tu alrededor. Crea momentos gratos para ti y para todos los que te rodean.
  1. Aprende a aceptar a las personas. Cuando crees que alguien más debería de cambiar, primero mira dentro de ti ¿Qué estás haciendo para tener una relación armoniosa con esa persona? Primero realiza cambios en tu interior. Si trabajas en ti y descubres que esa persona es negativa, entonces aléjate, pero no hagas ningún comentario con nadie al respecto. Sé leal con el que no está escuchando. Busca siempre la manera de crear relaciones nutritivas con los demás y aprende a aceptarlos tal como son. Entiende que cada ser humano ve, escucha y siente todo desde su propio punto de vista, que por supuesto, es muy distinto al tuyo. Aprende que todas las personas requieren de su propio tiempo para crecer, aprender y desarrollarse. Pero sobre todo, aprende a amar a las personas. Si lo haces, podrás al fin mirar dentro para descubrir el gran corazón de cada ser humano.

Nuria J. Álvarez autora de

Quiero Ser Líder ¿Qué Hago? http://www.ansup.com

Quiero Ser Networker ¿Qué Hago? http://www.ansup.com/networker.php

Un comentario en “El arte de las relaciones ¿Qué hacer para nutrir con gratos momentos tus relaciones personales?

  1. GRACIAS!!! mi apreciable Nuría! por este recordatorio, la verdad es que me pusiste a realizarme un auto análisis emocional concentrándome en una palabra ¡ APRENDER!… Cuanto trabajo tengo!!! cada dia estoy trabajando con ello tratando siempre de encontrar un punto de equilibrio y no seguir lastimándome y lastimando a quienes amo!!! en verdad muchas GRACIAS!!! saludos y EXITO!!!

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